sábado, 9 de diciembre de 2017

Reseña: Sobre Mariposas en Leche Condensada. Autor: Diego Esteban Caro

¡HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!



En un mundo dónde cada vez prevalece más lo bonito y menos los problemas, 
Diego Esteban Caro nos muestra el amor y sus facetas. 



Debería hacer la entrada estructurada en las partes que ya conocéis pero esta vez para no despellejar el libro les haré una breve información a cerca de el y mi opinión para que no sea tan larga. 


Reseña:

Stiven es un hombre enamorado, nadie diría que detrás de esa coraza en la que el amor todo lo puede, todo lo debe y amar, es sentir, se oculta un hombre que quizás le ha dado más valor a lo que uno siente que a lo que conlleva una relación. 

Stiven y el Doc, ( escritor y psiquiatra), se conocen en un incidente, que dará comienzo a muchas visitas psiquiátricas en la que se dejará entender lo mucho que ama a su amada, "La innombrable", pero que junto a los pacientes, harán de una lectura, algo divertida al mismo tiempo que conoceremos la parte más odiosa, lamentable y verdaderas situaciones en el amor. El Doc, le hace una propuesta en ese incidente, que lea su libro para entender mejor lo que es el amor, ¿Por qué? eso lo dejo para los más curiosos. 

Opinión:

Este libro que leí en PDF y que no te lleva apenas unas horas en leerlo, me llamó la atención por el titulo. 

Diego Esteban Caro, es un Colombiano que descubrió el gusto por la lectura en estudios superiores y que con Sobre mariposas en leche condensada, nos inserta en una novela que nada tiene que ver con el convencimiento, en libros de auto ayuda para enamorados, pues desde el dialogo escrito y la historia, se entiende claro y simple lo que a veces se nos queda clavado. 

No quisiera catalogarlo como un libro de auto ayuda si no como uno en el que puedes aprender. Aprender a ser mejor pareja en base a como eres con él o ella. 

Como iba diciendo este libro y su curioso título, nada tiene que ver con algo que le de sentido a la lectura pero si atravesaremos buenos sentimientos y alguna risa. 

De este libro saco, que no estamos todos en lo cierto en el amor. Uno puede sentir mariposas, estar ciegamente enamorado, recitar poemas pero sin embargo, puedes no estar haciéndolo bien como pareja. ¿Por no hablar? no sé, a veces presuponemos que la otra persona nos comprende a la perfección pero... ¿Y si no es así?



Nota: 6,5
Autor: Diego Esteban Caro 
Título: Sobre Mariposas en leche condensada 
Año de publicación: Nov. 2017 
Se puede adquirir en Amazon (Versión Kindle gratis) 
Núm. Páginas: 153 páginas



©El Rincón de Keren





jueves, 7 de diciembre de 2017

Regocijo de Amor (final)


¡HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!

Imagen extraída Google

Dulces aquellos ojos tan inocentes en la intromisión , tan ansiosos por lo nuevo. Deberían ser de los más exigentes, jamás encontrados y sin embargo, son apaciguables, con sus ojos etéreos me quedé boquiabierta . Emanaba sensibilidad y entre pestañeo y pestañeo los pensamientos van concordando con el corazón. Él y yo. 

Debería sentirme interrogada pero seguían atentando a mis extremidades ¿Qué quieren sus ojos? nunca lo supe pero, sus luceros imitaban mis movimientos y las pupilas se expandían cuando había cercanía. Aún no era suya y sus estrellitas chivatas ya estaban haciendo de las suyas:

Cuando algo le hacía gracia, adoptaban forma achinada, estos parecían esconderse tras un manto lloroso; Cuando algo le sorprendía conseguía ver el verdadero color de su esencia, con su semblante oscurecido, marrón, tan otoñal, tan acogedor, tan armonioso... Era como volver a casa...

Tenían la mala costumbre de iluminarse cuando su mano alcanzaba la mía y no observaba si no que en realidad... 

Me estaban ELIGIENDO. 




©El Rincón de Keren

viernes, 1 de diciembre de 2017

Regocijo de Amor ( I )


¡HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!



Imagen extraída Pinterest (retocada)

Mis manos temblorosas se arrecian con las asperezas que por más que lo intento, no puedo contener. El temblor es deliberado. Son tus ojos observadores de mi inquietud, los que logran hacer que no me haga preguntas, porque a mis preguntas un silencio quiebra tu voz y con un abrazo silencias mis aullidos en mi interior. Entonces es todo calma, el temblor ha cesado y solo oigo tu latido que quiere abrazarme, enzarzarse, arremolinarse, con el quejido de mi vibrar por superfluos acontecimientos. Superfluos por que carecen con el color de tu voz. Denota calma, tranquilidad, emanas paz… Me dejo llevar por tus arrolladores brazos ahora amansando mi llanto escandaloso. Aun ruedan lágrimas en mis mejillas, pero el amor es así de caprichoso y ruedan ahora suaves, al contacto de mis labios con los tuyos, me amas…Nos amamos...

 Estamos juntos, pero no soy consciente del poder que a veces ejerces en mí. Una rápida amnesia de aquello que hizo mares de sal en mi rostro es substituido por una mesa pequeña, un manjar, y esas copas que anuncian una noche en la que el frío nos hará encontrarnos, acogernos, abrazarnos de nuevo para prestarnos amor de media noche. No pienso, siento…Mi copa grita un ¡Alegría!


Que noche tan rara. Ha habido mares y debería estar triste, pero en cambio siento la paz y quietud por estar en gloria contigo.No hay ruido excepto el de nuestros corazones palpitando. El torbellino de sensaciones que aflora en mi es evidencia clara del paso de los años que no ha arremetido. Si un día me preguntaran que es el júbilo, diría que el sentir de tus extremidades con las mías, tus besos marcando mi frente, tu sonrojo y tu mirada enternecida y amable. Pero la sonrisa en tu rostro es como ver un espejismo deseosa de verlo más a menudo.Siempre es como la primera vez.

 Quizás he llegado hasta aquí pletórica con la verdadera felicidad, o tal vez no, sin embargo, aplaca cualquier pleito o riña. ¿Quién quiere estar triste? ¿Quién quiere estar enfurecido? Desde luego, yo no.



©El Rincón de Keren

jueves, 30 de noviembre de 2017

Como un loco.

¡HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!


Imagen extraída Google

El frío le provocaba dolores de cabeza que a sabiendas que no debía incorporarse le causaba inquietud. Ello no hacía que ingiriera pastillas, todo lo contrario, no había manera de que se tomara un maldito ibuprofeno o algún condenado antinflamatorio.
Pasaba las noches vagabundeando por las calles, escuchando las conversaciones que los ecos de sus voces taladraban su mente:

“…Yo te quiero más. No, yo te quiero más…”

“…La reunión de anoche fue excelente, envíeme los balances de la semana que viene … “

“…La juventud está cansada de escuchar que debe de hacer por su propio bien tío, el gobierno nos controla, los aparatos van por el camino de tener alma y ¿nos vienen nuestros padres a decir que es lo que debemos hacer?”

Aquello era como una batidora de diferentes conversaciones en su mente, se hacía cada vez más fuerte, cada vez más irritante y en un intento por calmar aquellos odiosos dolores, gritó un "¡basta!"

Nadie en la calle hizo caso, todos seguían con su cantar. Era como si no hubieran escuchado nada, como si no estuviera ahí en ese momento, como si no se hubieran percatado de su presencia. Pensó que el chico de las conspiraciones, algo de razón llevaría y por eso, echó a andar con las voces incitándole a escuchar u observar a la poca gente que habitaba las calles de esa travesía. El semáforo estaba en rojo. Esperó al color verde, mientras por su derecha se acercó una chica, la cual le pareció bastante guapa, y se paró en seco para lo mismo. Pensó en decirle algo. Pasaron unos segundos hasta que se convenció que podría ser bueno y como pudo, con la voz quebrada, le dijo:

-          -Una noche de locos ¿eh?

La chica no dijo nada, a lo que añadió:

-         -Entiendo que no soy la persona más guapa, pero soy bastante simpático… bueno, creo que te podría hacer reír, y si me das… una ci… cita…

El semáforo se puso verde y la chica, como si no fuera con ella la cosa, echó a andar. Cruzaron el paso de peatones uno al lado del otro, mientras este le explicaba los motivos por los cuales debía quedar con él, pero ella no parecía estar por la labor. Entonces, ella sacó el móvil un momento y cuando hizo su pertinente revisión, se lo volvió a echar al bolsillo y se fue por el lado contrario al que él estaba sin articular ninguna silaba , ningún monosílabo, algo que le diera a entender por qué no quería hablar con él y eso a Lucas le molestó mucho, porque podría no ser el más agraciado, pero ella no se tomó ni la delicadeza de mirarlo a los ojos, pensó en gritarle algo mientras se alejaba pero se abstuvo y siguió su camino por el lado contrario preguntándose que tenía de malo una cita con él. ¿Le olería el aliento mal? ¿Fue demasiado directo? O tal vez, ¿el tartamudeo le hizo recular? << ¡Mujeres! No hay quien las entienda… si no entiendo ni a mi hermana pequeña en sus días y sus berrinches … Ni caso, tu eres un gran tío Lucas, son ellas que no se entienden ni ellas mismas>> intentó animarse.

Llegó a un parque donde solía quedar con sus colegas, pero aquella noche, estaba solo y más le valía, era una noche muy rara.
Sacó su cigarrillo, pero se dio cuenta de que no llevaba mechero. Gracias a dios una pareja pasaba por allí y podría preguntarles si tenían uno:

-Perdonad, ¿tenéis fuego?

La pareja parecía no haberlo oído.  Alzó la voz un poco más antes de que se alejaran lo suficiente como para que no pudiera fumar:

-        -¡¿Tenéis fuego?!

Nada, la gente hoy no colaboraba con nada. Ni la chica del semáforo, ni los jóvenes, ni la pareja, ni tan si quiera para un jodido mechero de los demonios. Aquello le enfureció. Demasiado. Maldijo a todo al que pasaba por aquella calle, incluso al perro que , al parecer , era el único que había notado su presencia. El perro comenzó a ladrar y el amo de la criatura caniche comenzó a reñirle:

-          -¿Qué pasa linda? ¿has visto algo?

El amo y muchacho que se acercó a ver lo que sucedía estuvo tan cerca de Lucas que casi podía rozarlo. Pero, ¿Cómo era eso posible? ¿A caso no le veía? ¿Debía ser por la penumbra? Imposible, estaban bajo una farola mientras la vieja caniche ladraba incesantemente hasta que el chicho alargó el brazo y como si cuerpo no fuera masa, atravesó su cuerpo:

-         - ¡Pero qué coñ…!

Lucas se desvaneció en la oscuridad y solo podía oír su nombre a en la lejanía. Hacia todo lo posible por incorporarse, intentó mover un brazo, luego una pierna … hasta que el aviso definitivo lo devolvió a la realidad:

-          -¡Ya está bien Lucas! ¡Por el amor de Dios!

Lucas abrió los ojos y se vio así mismo tumbado, con un hilillo de babilla caída y a su madre, hermana y padre mirándole atónitos como si algo raro pasara:

-         - ¡Creíamos que ya no volverías a respirar! - dijo su hermana Evelyn y añadió su madre

-         - Nos has dado un susto de muerte, cariño…

-         - Sois unas exageradas, ya os dije que a este le gusta más dormir que a un lirón – Inquirió el padre

-          -¿Podéis verme? - Dijo Lucas extrañado

-         - ¡Pues claro que podemos verte! - dijeron al unísono los tres

-          -Siempre en las nubes, este chico, es un soñador – replicó el padre.

Quizás aquella no era la mejor manera de darse cuenta de cuanto había añorado una mirada, una voz dirigida hacia a él, pero, si aquello no había sido nada más que un sueño, se alegraba profundamente. Por lo que se levantó rápidamente y les intentó abrazar pero …:

-         - ¡A mí no te me acerques con esa baba colgando y esa peste a tabaco…!- Dijo su hermana agitada.


Lucas paró en seco y no pudo más que reír a carcajadas ¿y su familia? su familia lo miró como si estuviera loco.



©El Rincón de Keren

martes, 21 de noviembre de 2017

Fragmento de : Se miraba al espejo

¡HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!

Hoy me ha dejado escribir, 
tal vez mañana no pueda así que aprovecho para verter mi alma
y ya de paso
plantearles una pregunta:

¿A dónde van?

No me refiero hacia qué lugar, 
No me refiero que van hacer hoy 
Me refiero a que es eso que quieren...
que anhelan ... 
que les hace mover el alma y devolverla a su lugar... 

Les escribo este fragmento que he cortado para hacer pensar o reflexionar 
sin embargo, 
no es mi intención hacerles sentir incómodos 
más bien 
darse cuenta de lo malo que son algunas cosas 
y
lo bueno que es darse cuenta de otras. 



Fotografía propia 
©El Rincón de Keren

Fragmento

Deslizas tu brazo para darme los buenos días, y comienza mi batalla después de un beso que después de un rato me devuelve a la realidad.

¿A dónde voy?
En mi cabeza, pájaros adolescentes
De mis manos, cartas sin destino
Mis letras, razón de mi vivir
Mi música, el aire que me hace vivir
Rehúso no ser valiosa
¿Qué importa el color de mis manos?
Aprendí que uno es lo que le gusta
A los logros ajenos, aumentan mis ganas de crecer
Reconozco a alguien que tiene arte
Reconozco su esfuerzo, aunque no es en valor de los demás
Reconozco su fuerza, lucha cada día
Reconozco su dolor, sin ese dolor quizás no tendría arte
Pero se mira al espejo y me pregunto
¿A qué estás esperando?
Las palabras sobran
Ella misma lo ve
Al diablo con los demonios
Al diablo con el miedo
Se mira al espejo y la reconozco,
Me reconozco.
¿A dónde voy?


(...)


©El Rincón de Keren