sábado, 9 de diciembre de 2017

Reseña: Sobre Mariposas en Leche Condensada. Autor: Diego Esteban Caro

¡HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!



En un mundo dónde cada vez prevalece más lo bonito y menos los problemas, 
Diego Esteban Caro nos muestra el amor y sus facetas. 



Debería hacer la entrada estructurada en las partes que ya conocéis pero esta vez para no despellejar el libro les haré una breve información a cerca de el y mi opinión para que no sea tan larga. 


Reseña:

Stiven es un hombre enamorado, nadie diría que detrás de esa coraza en la que el amor todo lo puede, todo lo debe y amar, es sentir, se oculta un hombre que quizás le ha dado más valor a lo que uno siente que a lo que conlleva una relación. 

Stiven y el Doc, ( escritor y psiquiatra), se conocen en un incidente, que dará comienzo a muchas visitas psiquiátricas en la que se dejará entender lo mucho que ama a su amada, "La innombrable", pero que junto a los pacientes, harán de una lectura, algo divertida al mismo tiempo que conoceremos la parte más odiosa, lamentable y verdaderas situaciones en el amor. El Doc, le hace una propuesta en ese incidente, que lea su libro para entender mejor lo que es el amor, ¿Por qué? eso lo dejo para los más curiosos. 

Opinión:

Este libro que leí en PDF y que no te lleva apenas unas horas en leerlo, me llamó la atención por el titulo. 

Diego Esteban Caro, es un Colombiano que descubrió el gusto por la lectura en estudios superiores y que con Sobre mariposas en leche condensada, nos inserta en una novela que nada tiene que ver con el convencimiento, en libros de auto ayuda para enamorados, pues desde el dialogo escrito y la historia, se entiende claro y simple lo que a veces se nos queda clavado. 

No quisiera catalogarlo como un libro de auto ayuda si no como uno en el que puedes aprender. Aprender a ser mejor pareja en base a como eres con él o ella. 

Como iba diciendo este libro y su curioso título, nada tiene que ver con algo que le de sentido a la lectura pero si atravesaremos buenos sentimientos y alguna risa. 

De este libro saco, que no estamos todos en lo cierto en el amor. Uno puede sentir mariposas, estar ciegamente enamorado, recitar poemas pero sin embargo, puedes no estar haciéndolo bien como pareja. ¿Por no hablar? no sé, a veces presuponemos que la otra persona nos comprende a la perfección pero... ¿Y si no es así?



Nota: 6,5
Autor: Diego Esteban Caro 
Título: Sobre Mariposas en leche condensada 
Año de publicación: Nov. 2017 
Se puede adquirir en Amazon (Versión Kindle gratis) 
Núm. Páginas: 153 páginas



©El Rincón de Keren





jueves, 7 de diciembre de 2017

Regocijo de Amor (final)


¡HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!

Imagen extraída Google

Dulces aquellos ojos tan inocentes en la intromisión , tan ansiosos por lo nuevo. Deberían ser de los más exigentes, jamás encontrados y sin embargo, son apaciguables, con sus ojos etéreos me quedé boquiabierta . Emanaba sensibilidad y entre pestañeo y pestañeo los pensamientos van concordando con el corazón. Él y yo. 

Debería sentirme interrogada pero seguían atentando a mis extremidades ¿Qué quieren sus ojos? nunca lo supe pero, sus luceros imitaban mis movimientos y las pupilas se expandían cuando había cercanía. Aún no era suya y sus estrellitas chivatas ya estaban haciendo de las suyas:

Cuando algo le hacía gracia, adoptaban forma achinada, estos parecían esconderse tras un manto lloroso; Cuando algo le sorprendía conseguía ver el verdadero color de su esencia, con su semblante oscurecido, marrón, tan otoñal, tan acogedor, tan armonioso... Era como volver a casa...

Tenían la mala costumbre de iluminarse cuando su mano alcanzaba la mía y no observaba si no que en realidad... 

Me estaban ELIGIENDO. 




©El Rincón de Keren

viernes, 1 de diciembre de 2017

Regocijo de Amor ( I )


¡HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!



Imagen extraída Pinterest (retocada)

Mis manos temblorosas se arrecian con las asperezas que por más que lo intento, no puedo contener. El temblor es deliberado. Son tus ojos observadores de mi inquietud, los que logran hacer que no me haga preguntas, porque a mis preguntas un silencio quiebra tu voz y con un abrazo silencias mis aullidos en mi interior. Entonces es todo calma, el temblor ha cesado y solo oigo tu latido que quiere abrazarme, enzarzarse, arremolinarse, con el quejido de mi vibrar por superfluos acontecimientos. Superfluos por que carecen con el color de tu voz. Denota calma, tranquilidad, emanas paz… Me dejo llevar por tus arrolladores brazos ahora amansando mi llanto escandaloso. Aun ruedan lágrimas en mis mejillas, pero el amor es así de caprichoso y ruedan ahora suaves, al contacto de mis labios con los tuyos, me amas…Nos amamos...

 Estamos juntos, pero no soy consciente del poder que a veces ejerces en mí. Una rápida amnesia de aquello que hizo mares de sal en mi rostro es substituido por una mesa pequeña, un manjar, y esas copas que anuncian una noche en la que el frío nos hará encontrarnos, acogernos, abrazarnos de nuevo para prestarnos amor de media noche. No pienso, siento…Mi copa grita un ¡Alegría!


Que noche tan rara. Ha habido mares y debería estar triste, pero en cambio siento la paz y quietud por estar en gloria contigo.No hay ruido excepto el de nuestros corazones palpitando. El torbellino de sensaciones que aflora en mi es evidencia clara del paso de los años que no ha arremetido. Si un día me preguntaran que es el júbilo, diría que el sentir de tus extremidades con las mías, tus besos marcando mi frente, tu sonrojo y tu mirada enternecida y amable. Pero la sonrisa en tu rostro es como ver un espejismo deseosa de verlo más a menudo.Siempre es como la primera vez.

 Quizás he llegado hasta aquí pletórica con la verdadera felicidad, o tal vez no, sin embargo, aplaca cualquier pleito o riña. ¿Quién quiere estar triste? ¿Quién quiere estar enfurecido? Desde luego, yo no.



©El Rincón de Keren

jueves, 30 de noviembre de 2017

Como un loco.

¡HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!


Imagen extraída Google

El frío le provocaba dolores de cabeza que a sabiendas que no debía incorporarse le causaba inquietud. Ello no hacía que ingiriera pastillas, todo lo contrario, no había manera de que se tomara un maldito ibuprofeno o algún condenado antinflamatorio.
Pasaba las noches vagabundeando por las calles, escuchando las conversaciones que los ecos de sus voces taladraban su mente:

“…Yo te quiero más. No, yo te quiero más…”

“…La reunión de anoche fue excelente, envíeme los balances de la semana que viene … “

“…La juventud está cansada de escuchar que debe de hacer por su propio bien tío, el gobierno nos controla, los aparatos van por el camino de tener alma y ¿nos vienen nuestros padres a decir que es lo que debemos hacer?”

Aquello era como una batidora de diferentes conversaciones en su mente, se hacía cada vez más fuerte, cada vez más irritante y en un intento por calmar aquellos odiosos dolores, gritó un "¡basta!"

Nadie en la calle hizo caso, todos seguían con su cantar. Era como si no hubieran escuchado nada, como si no estuviera ahí en ese momento, como si no se hubieran percatado de su presencia. Pensó que el chico de las conspiraciones, algo de razón llevaría y por eso, echó a andar con las voces incitándole a escuchar u observar a la poca gente que habitaba las calles de esa travesía. El semáforo estaba en rojo. Esperó al color verde, mientras por su derecha se acercó una chica, la cual le pareció bastante guapa, y se paró en seco para lo mismo. Pensó en decirle algo. Pasaron unos segundos hasta que se convenció que podría ser bueno y como pudo, con la voz quebrada, le dijo:

-          -Una noche de locos ¿eh?

La chica no dijo nada, a lo que añadió:

-         -Entiendo que no soy la persona más guapa, pero soy bastante simpático… bueno, creo que te podría hacer reír, y si me das… una ci… cita…

El semáforo se puso verde y la chica, como si no fuera con ella la cosa, echó a andar. Cruzaron el paso de peatones uno al lado del otro, mientras este le explicaba los motivos por los cuales debía quedar con él, pero ella no parecía estar por la labor. Entonces, ella sacó el móvil un momento y cuando hizo su pertinente revisión, se lo volvió a echar al bolsillo y se fue por el lado contrario al que él estaba sin articular ninguna silaba , ningún monosílabo, algo que le diera a entender por qué no quería hablar con él y eso a Lucas le molestó mucho, porque podría no ser el más agraciado, pero ella no se tomó ni la delicadeza de mirarlo a los ojos, pensó en gritarle algo mientras se alejaba pero se abstuvo y siguió su camino por el lado contrario preguntándose que tenía de malo una cita con él. ¿Le olería el aliento mal? ¿Fue demasiado directo? O tal vez, ¿el tartamudeo le hizo recular? << ¡Mujeres! No hay quien las entienda… si no entiendo ni a mi hermana pequeña en sus días y sus berrinches … Ni caso, tu eres un gran tío Lucas, son ellas que no se entienden ni ellas mismas>> intentó animarse.

Llegó a un parque donde solía quedar con sus colegas, pero aquella noche, estaba solo y más le valía, era una noche muy rara.
Sacó su cigarrillo, pero se dio cuenta de que no llevaba mechero. Gracias a dios una pareja pasaba por allí y podría preguntarles si tenían uno:

-Perdonad, ¿tenéis fuego?

La pareja parecía no haberlo oído.  Alzó la voz un poco más antes de que se alejaran lo suficiente como para que no pudiera fumar:

-        -¡¿Tenéis fuego?!

Nada, la gente hoy no colaboraba con nada. Ni la chica del semáforo, ni los jóvenes, ni la pareja, ni tan si quiera para un jodido mechero de los demonios. Aquello le enfureció. Demasiado. Maldijo a todo al que pasaba por aquella calle, incluso al perro que , al parecer , era el único que había notado su presencia. El perro comenzó a ladrar y el amo de la criatura caniche comenzó a reñirle:

-          -¿Qué pasa linda? ¿has visto algo?

El amo y muchacho que se acercó a ver lo que sucedía estuvo tan cerca de Lucas que casi podía rozarlo. Pero, ¿Cómo era eso posible? ¿A caso no le veía? ¿Debía ser por la penumbra? Imposible, estaban bajo una farola mientras la vieja caniche ladraba incesantemente hasta que el chicho alargó el brazo y como si cuerpo no fuera masa, atravesó su cuerpo:

-         - ¡Pero qué coñ…!

Lucas se desvaneció en la oscuridad y solo podía oír su nombre a en la lejanía. Hacia todo lo posible por incorporarse, intentó mover un brazo, luego una pierna … hasta que el aviso definitivo lo devolvió a la realidad:

-          -¡Ya está bien Lucas! ¡Por el amor de Dios!

Lucas abrió los ojos y se vio así mismo tumbado, con un hilillo de babilla caída y a su madre, hermana y padre mirándole atónitos como si algo raro pasara:

-         - ¡Creíamos que ya no volverías a respirar! - dijo su hermana Evelyn y añadió su madre

-         - Nos has dado un susto de muerte, cariño…

-         - Sois unas exageradas, ya os dije que a este le gusta más dormir que a un lirón – Inquirió el padre

-          -¿Podéis verme? - Dijo Lucas extrañado

-         - ¡Pues claro que podemos verte! - dijeron al unísono los tres

-          -Siempre en las nubes, este chico, es un soñador – replicó el padre.

Quizás aquella no era la mejor manera de darse cuenta de cuanto había añorado una mirada, una voz dirigida hacia a él, pero, si aquello no había sido nada más que un sueño, se alegraba profundamente. Por lo que se levantó rápidamente y les intentó abrazar pero …:

-         - ¡A mí no te me acerques con esa baba colgando y esa peste a tabaco…!- Dijo su hermana agitada.


Lucas paró en seco y no pudo más que reír a carcajadas ¿y su familia? su familia lo miró como si estuviera loco.



©El Rincón de Keren

martes, 21 de noviembre de 2017

Fragmento de : Se miraba al espejo

¡HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!

Hoy me ha dejado escribir, 
tal vez mañana no pueda así que aprovecho para verter mi alma
y ya de paso
plantearles una pregunta:

¿A dónde van?

No me refiero hacia qué lugar, 
No me refiero que van hacer hoy 
Me refiero a que es eso que quieren...
que anhelan ... 
que les hace mover el alma y devolverla a su lugar... 

Les escribo este fragmento que he cortado para hacer pensar o reflexionar 
sin embargo, 
no es mi intención hacerles sentir incómodos 
más bien 
darse cuenta de lo malo que son algunas cosas 
y
lo bueno que es darse cuenta de otras. 



Fotografía propia 
©El Rincón de Keren

Fragmento

Deslizas tu brazo para darme los buenos días, y comienza mi batalla después de un beso que después de un rato me devuelve a la realidad.

¿A dónde voy?
En mi cabeza, pájaros adolescentes
De mis manos, cartas sin destino
Mis letras, razón de mi vivir
Mi música, el aire que me hace vivir
Rehúso no ser valiosa
¿Qué importa el color de mis manos?
Aprendí que uno es lo que le gusta
A los logros ajenos, aumentan mis ganas de crecer
Reconozco a alguien que tiene arte
Reconozco su esfuerzo, aunque no es en valor de los demás
Reconozco su fuerza, lucha cada día
Reconozco su dolor, sin ese dolor quizás no tendría arte
Pero se mira al espejo y me pregunto
¿A qué estás esperando?
Las palabras sobran
Ella misma lo ve
Al diablo con los demonios
Al diablo con el miedo
Se mira al espejo y la reconozco,
Me reconozco.
¿A dónde voy?


(...)


©El Rincón de Keren




sábado, 18 de noviembre de 2017

¿Por qué esperar?


¡HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!


Quería comentarles que probablemente esta semana que entra no pueda escribir, 
por lo que les traigo este relato con la intención de abrir boca e incitarles a seguir leyéndome tanto como lo hacen los ya habituales y los nuevos. 
Bienvenidos a El Rincón de Keren, 

¡Feliz lectura!
Imagen Google retocada

Todos los días comenzaba la música matutina de la radio con la que se levantaba para ir al trabajo. Tan solo era otro día más en un trabajo más, con los compañeros de siempre, por un sueldo irrisorio e insuficiente. Tan solo le consolaba, que había reservado un lugar acogedor para el fin de semana y aquel miércoles ya solo era la recta final que le anunciaba el logro de la semana porque aquel cortijo era el descanso merecido, de un mes entero de no parar de faenar sin descanso, de aplazar planes por sábados supliendo a compañeros que siempre le cambiaban el turno.

Lo bueno, es que había conseguido, gracias a su ingenio, que le saliera tirado de precio aquella estancia, de apenas tres días, en los que el desconectar iba a ser su lema y su reclamo. Nada de llamadas, nada de mensajes y mucho menos suplir a nadie, por lo que aquella semana debía evitar a toda costa que cualquier compañero le estropeara el fin de semana que por susodicho llevaba esperando meses.

Ya en el coche, escuchando la radio, la nostalgia de aquella juventud le vino a la mente cuando escuchando una canción muy vieja sus pensamientos acrecentaron las ganas de volver a sentir el amor en sus venas. Pero aquella vida en la que no paraba, era contraproducente para llegar a tan siquiera conocer a alguien. Aquello se había convertido en el pez que se muerdía la cola. 
Comenzaban las bromas radiadas por toda la mañana mientras salía de su ciudad de camino al trabajo, aquello le sacó de el anhelo, a veces inoportuno.
Una mujer había conocido a su pareja y le había ocultado durante cinco años su edad y al casarse no le quedaría más remedio que revelar su verdadera edad. Ella pensó que hay gente que se niega a envejecer con dignidad, pero ¿qué sabría ella de los motivos por los cuales ocultó su edad? Aquello le hizo reír mucho, tanto que olvidó que el turno de hoy en el hospital era doble hasta por fin llegar al centro de salud y ver el tablón. Fue como un jarro de agua fría, pero estaba decidida a llevar con filosofía aquel día en el que, si lo pensaba bien, eran como los problemas de la radio, pues todos tenían una historia digna de ser escuchada y comprendida. << A veces se nos olvida que somos humanos>> Pensó mientras se dirigía a los vestuarios.

Aquella mañana, corría el rumor de que una chica le había ocultado a sus padres que se había quedado embarazada porque los progenitores la consideraban una estudiante ejemplar y aquel día se había desmayado en la calle, de camino a clase, por eso estaba en el hospital y precisamente tenía que atenderla:

-        -  Debes guardar reposo, estar embarazada no es una broma y el no comer, no ayuda. Si realmente quieres que tu hijo esté sano, pero sobre todo tú. Debes comer y cuidarte. Y con respecto a este tema … me temo que debo comunicarlo a tus padres.

-          -¡No! Por favor, deje que sea yo quien se lo diga a ellos… pero otro día.

La chica comenzó a temblar, a recostarse y a taparse en muestra de frío fue en ese momento cuando le tomó la temperatura y comprobó que tenía algo de fiebre. Sabiendo su estado, podría ser algo más grave, así que, para no arriesgarse, ni precipitarse demasiado, le administro en vena un tranquilizante después de haber revisado previamente su estado y las constantes vitales.

La muchacha quedó rendida en un abrir y cerrar de ojos ante los ojos de ella y  la doctora por lo que siguió su ronda por todas las habitaciones: cambiar la sangre, tomarle la temperatura a un hombre mayor testarudo que aseguraba que no le pasaba nada, cambiar el orín de una señora la cual le recordaba que todos llegamos a viejos , revisar los diagnósticos para saber qué administrar en las siguientes rondas y de nuevo , a las tres de la tarde volvía a estar en la habitación de la chica embarazada a la que había visitado a primera hora.
La muchacha estaba algo soñolienta pero decididamente le hizo bien un buen sueño. Se la veía más fresca y sobre todo más tranquila:

-         - Hola Laura, vengo a tomarte la temperatura y a tomarte la tensión.

Ella realiza su tarea con esmero y después de revisarlo minuciosamente, todo está bien:

-          -¿Puedo decirte algo? - Dice Laura, la paciente

-         - Claro – Dice ella

-        -  Creía que lo peor era sacar malas notas o no tener novio, tal vez decepcionar a mis padres y voy camino de lo último… - Dijo mientras se contenía las lágrimas

-         - Mira, un hijo es una alegría. No digo que no pille de sopetón, sobre todo con tu edad, pero tus padres seguramente no sean tan malvados como piensas. Ante todo, eres su hijita y ni todo el mal del mundo puede hacer dejar de querer a su hija. Habla con ellos y cuéntales tu historia, se comprensiva con ellos que seguro que lo son contigo. Y… perdona la pregunta, pero … ¿Sabe el padre de tu estado?

-          -Pu … Pues… él me apoya, me quiere mucho, de hecho, creo que me pedirá que me case con él… nos queremos mucho ¿Sabes? Es lo mejor que me podría haber pasado. Es muy comprensivo, cariñoso y maduro.

-          -¡Qué suerte chica! Te ha tocado la lotería con él y encima piensa que tus padres se alegrarán de que tu chico se haga responsable de la criatura como padre y como padres que vais a ser. Animo Laura, de todo se sale. Pero prepárate para ropita de bebe, biberones y muchas noches sin dormir apenas. Si me permites la sugerencia, deberías hablar con la de planificación familiar. Ella te podrá guiar mejor en todo esto y a disfrutar mucho. ¡Anda! Mira quien está aquí, ¿Es tu novio?

Laura gira la cabeza y se sonroja al mismo tiempo que el joven que viene con un ramo de rosas y algo nervioso:

-        -  Sí, es mi príncipe- dice mientras Laura y el joven se sonríen

-         - Está bien, Laura se encuentra bien. Todo está bien, pero debe guardar reposo cuando lo necesite, es bueno que camine y sobre todo que coma. Tan solo debe de haber sido un desmayo típico de la etapa. Voy a por la doctora que ella dará un mejor diagnóstico y sabremos si se le puede dar el alta.

Ella se va en busca de la doctora y en efecto, está todo en orden. Esa misma tarde podrán emprender el camino hacia la maternidad y adquirir el nuevo rol como padres.
Esa misma tarde ella pasa a acomodar la habitación en la que estaba Laura. Al lado de las bandejas que tenía que recoger, una nota en la que rezaba:

“No me dijiste tu nombre, pero gracias a ti tengo y tenemos el valor de hablar con franqueza a mis padres y traer a este mundo a la criaturita que llevo dentro. Muchas gracias por aconsejarme. Laura y Pablo”

Ella recordó entonces que después de todo, su trabajo no estaba tan mal y que recordó también, que por eso se había hecho enfermera.

La semana pasó volando, con ánimo, como el que se lo pasa en grande en una fiesta, gracias a las palabras de aquella chica, Laura.

Una noche, la noche del jueves, recibió un mensaje de Recursos Humanos en la que la citaban a una charla individual a las nueve, justo en su primer turno. No sabía bien porqué, para qué, ni el motivo, pero procuró no liarse a pensar en lo más descabellado. ¿Tal vez un despido?

Aquella mañana hizo su habitual y asiduo habito de radioyente de la emisora preferida de las mañanas. Condujo hasta el centro de salud, miró el tablón y se dirigió a la hora acordada hacia RRHH.
Estuvo esperando a que la atendieran como una media hora en la que los nervios se habían apoderado de ella.

Al fin después de esperar siendo un manojo de nervios, la hicieron entrar a una sala y José el director de RRHH comenzó su narración:

-         - Silva, usted sabe que en la Virgen del Pilar somos todos muy profesionales y nos gusta el trabajo bien hecho, con dedicación y solvencia es por ello que contratamos a los mejores.

-         - Sí, lo sé. - dijo ella con algo de miedo

-        -  Tranquila, si la he citado hoy aquí, es porque ha llegado a mis oídos su excelente actuación como enfermera y que, además, me consta, le dio un buen consejo a una de las pacientes que estuvo aquí hace unos días y no solo a ella sino que todos los pacientes hablan muy bien de usted.

Silva se quedó perpleja. No entendía nada. ¿Era eso algo malo?:

-        -  Hemos observado no solo yo, sino todo el equipo que es usted una trabajadora ejemplar y creo que si no se ha dado cuenta o ya la había pensado usted haría una muy buena labor como psicóloga debido a la buena actuación, y con eficacia, de a los pacientes atendidos, pero todo esto podría ser más efectivo si gozara de más formación. Formación que la empresa se complace en facilitarle durante dos años a mitad de precio con la consecuente prácticas en el mismo complejo. ¿Qué le parece?

Su cara seguía siendo la misma cara de perpleja y asombro, pero de alegría, pero esta vez no podía sino dar las gracias por la propuesta.

-          Como veo que esto le viene de sopetón le doy unas semanas para pensárselo, pero recuerde: Esto, no suele ocurrir a menudo por lo que es usted es una excepción, una excepción que queremos tener con nosotros durante muchos años más, pero en otra rama.

La conversación finalizó con un estrechamiento de manos. La jornada terminó con la mente en las nubes al finalizar la semana y por consiguiente con algo con lo que nunca había contado ni esperado ni por asomo.
Preparó la maleta como tanto había ansiado durante tanto tiempo. Condujo cinco horas dirección al pueblo en el que le darían las llaves del cortijo en el que se iba a alojar y quince minutos después, ya estaba dejando sobre el suelo de la habitación las maletas con el pensamiento de que iba a ser un fin de semana en el que iba a tener que pensar en muchas cosas. Algunas de ellas se basaban básicamente en que se había pasado toda una semana anhelando un fin de semana en que poder sentirse viva, pero ¿Qué mejor para sentirse viva que ayudar a los demás? El trabajo era duro, a veces pesado, pero era gratificante y siempre le gustó ayudar a los demás. El fin de semana sería tranquilo, pero, aunque un nuevo proyecto en su vida le restaría tiempo como para tener una pareja, aquello le hacía sentirse realizada como persona y creía que no había mejor sensación que esa. Lo demás, vendría y como llegó esa nueva etapa en su vida, llegarían muchos otros. ¿Por qué esperar o buscar un momento para sentirse pleno?




©El Rincón de Keren

martes, 14 de noviembre de 2017

Desconfiada, hasta la saciedad

¡HOLA, mi seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!


Debilitada por una tormenta que la dejó más que pasada por agua, lo indudable es que aquella semana acabara con un resfriado que acto seguido la empujara a las profundidades de la cama teniendo como amigo el Vicks vapor Up y sin olvidarnos del amigo el pañuelo.

Acabando la semana todo quedó tal como se predecía, pero se resistía a quedar postrada en la cama como un oso que hiberna o tal vez que como un salami oculto al público para conservarse mejor. Aquello era insoportable, el moqueo constante, los dolores de cabeza y la garganta seca era la mezcla perfecta para no querer salir al mundo, sin embargo, se propuso cuidarse mientras iba de acá para allá con su botella de agua dando su particular repaso a todo lo que tenía en mente y que por hacer cosas que no falte.

Después de haber estado casi una semana dándolo todo pensó en retomar el cauce de su vida: café con la vecina, paseos regeneradores y sus clases particulares; nadie la pararía. Así pues, los días después de acicalar su hogar se debía a si misma para una noche confortadora, pero en su mente ya le llegaban los pensamientos inevitables de si llegaría antes que ella su marido y lo dejaría todo empantanado y desordenado. Ella seguía la conversación mientras Julia le hacía señas con la mano de que se iba de clase y todos ya volvían a sus quehaceres mientras ella iniciaba su camino a dar un gran paseo, así como ver lugares nuevos. Por su mente se sucedían flashes del 'tinglaos' que habría montado en la cocina ese hombre para hacer un estofado. <<Madre mía… >> piensa para sí misma.

Paseando por la plaza unas palomas visten a la ciudad de unas ya habituales aves en esa parte de la ciudad pero que no podía evitar quedar anonadada del paisaje que le brindaba. Otro flash le llegó a la mente con el montón de ropa desperdigada encima de la cama recién hecha.  Caminaba rambla abajo y trató de apartar el pensamiento incomodo haciendo fotografías.

Decidió buscar alguna actividad para hacer y como llevaba tiempo queriendo hacer algo diferente, se paró en una cafetería para leer en internet más detenidamente y mientras le daba sorbos pequeños al café y bocados algo generosos a la tostada, observó las migas en el regazo que precipitadamente caían a cada bocado y la imagen de que la mesa del comedor llena de migas fue el vivo retrato de una sentencia justa al llegar a casa. Ana no pudo aguantar más, se bebió el zumo de golpe y mientras pedía la cuenta se acabó de una pasada la tostada.  Rompiendo con todo dejó lo que había ido a hacer aquella mañana para acudir a casa y soltar el nerviosismo que llevaba reprimiendo toda la mañana.

Cogió un taxi para llegar antes, aquello no fue una idea muy acertada, pues por norma general los taxistas de aquella ciudad ralentizaban la macha para una mayor adquisición y aquello le haría resoplar todo el camino, aunque solo le costará cinco euros el trayecto.
Cuando por fin llegó a su destino, tocaba buscar las llaves en el inmenso bolso. Ello la llevó a rebuscar 10 minutos frente a la puerta como una posesa, pero en el bolsillo pequeño se asomaba el llavero burlón como si hubiera estado ahí esperando a que ella lo encontrara. Del mismo temblor abre la puerta con tanta fuerza que pega un portazo hacia adentro, pero aquello no le impidió cerrar con fuerza la puerta de la calle, subir las escaleras y ver que su marido había dejado una nota en el ordenador del niño, que lo había dejado en el comedor, en la que decía:

Pensaba que estarías en casa y al no verte y ver que tendría que comer solo, además al ver que lo tenías todo limpio, me he ido con Roberto, el de la empresa, a comer fuera y así no manchamos nada, después de que te hubieras pasado toda la semana limpiando se me olvida que todo lo haces tú y no te lo agradezco lo suficiente. Gracias por todo”


<< Bien, encima ahora llegará borracho y me vomitará en la puerta o peor aún, me dejará el baño que será toda una escena de un crimen>> Pensó Ana para sus adentros.



©El Rincón de Keren

lunes, 13 de noviembre de 2017

Relato: Un fin de semana.


¡HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!


Imagen extraída Google


Luces parpadeantes, El cielo está apagado, las piernas llevan a ese cuerpo algo desorientado por las farolas y las luces que vienen y van como farolas en movimiento, el jaleo de los que vienen de una fiesta, a lo lejos la música discotequera anuncia el movimiento por una noche de excesos entre jóvenes de un bando y de otro, pasa una pareja que se sonríe, donde la vergüenza queda fuera del alcance esa noche, <<¿Dónde me llevan estas piernas mías?>> Piensa Carola. El mareo hace que los edificios por los que ahora intenta atravesar para llegar allá donde quiera que fuere, no parezcan decididos. Pasa un grupito de gente, que asombrados, parecen asustados por algo que hace, pero sin dejar de mirar sus pasos algo entorpecidos hasta pararse en seco a la desembocadura de una calle que da a la rambla y es entonces cuando una ráfaga de viento, la sacude y ella intenta oxigenarse, como si eso le fuera a devolver el equilibrio pero lo que consigue es un revoltijo en el estómago, y a pocos pasos la ingesta de toda una noche ingiriendo la bebida de la fiesta y por cortesía del guapo David, <<¿No se llaman todos los camareros así?>> Piensa en un intento de no pensar en lo que acaba de echar por su boca.

Quizás no se le haya ido la sonrisa que ha quedado como incrustada en su rostro por la alegría de esos líquidos, pero ahora se sentía hambrienta, e imaginaba cuales sabores tentadores pero lo que más le apetecía era zumo de naranja o de piña, ¿qué más daba? Cualquiera le quitaría la sed que parecía no cesar. Ya luego al torcer la calle, a apenas unos metros el turco le hizo imaginar las mezclas de comida cuanto más apetecibles posibles: Un bocadillo de Jamón con kétchup, sobrasada con tomate, colacao, arroz con mayonesa y tortilla, a simple vista podría parecer un manjar poco apreciado pero su paladar se había vuelto caprichoso esa noche.


Una vez en la puerta tocaba la ardua tarea de abrir la puerta, pero lo difícil no era abrir la puerta sino encontrar las llaves con una vista que no quería colaborar y baile inconfundible que anunciaban esas ganas incontrolables de hacer pipí pero que después de quince minutos consigue controlar para ponerse a abrir la puerta del portal pero no hace falta porque la vecina sale por la puerta como cada sábado por la mañana para ya habitual comentario “Algún día te pasará algo…” o sus palabras por lo bajini:“Esa cría no sabe lo que se hace. Vaya padres más irresponsables” a lo que ella respondía con una sonrisa de oreja a oreja perdiéndose por las escaleras ahora sintiendo el hambre y las incesantes ganas de hacer pis. Ahora el camino es una carrera contrarreloj para no hacérselo en encima mientras piensa fugazmente en abrir la puerta con las llaves, pero pica al timbre y le abre su hermano, que no le da tiempo a reaccionar porque Carola sale escopeteada hacia el baño y no solo hace sus necesidades, sino que el perfume que ha dejado su hermano en el baño después de ducharse le provoca arcadas y lo que viene a continuación es la consecuencia de una noche de fiesta con las típicas palabras al otro lado del baño por parte de su hermano: "¿Estás bien?"

Los días posteriores ya se suelen conocer como... Resaca, y cuenta la leyenda que después de esa noche, nunca más se repite tal ingesta. 

©El Rincón de Keren

viernes, 3 de noviembre de 2017

Pureza Volátil


¡HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!


Imagen extraída Google


En mi soledad, los caminos son en perenne, las palabras salen a borbotones resonando en el eco de mi sentir. Intentar no penetrar en esta jungla salvaje que con regodeo se sumerge en el frío y sombrío sentimiento es perderse en la niebla y encontrarse con zarzales palabros acomodados ahí para punzarse solo por el simple hecho de sentir dolor, un dolor que es casi tan similar al goce de la alegría solo que este aparece en las dudas, en lo que parece imperfecto, en el anhelo, en mi ser… en todo lo que aparentemente parece no ser coherente para el receptor.

Mi cobijo es esta jungla a oscuras, el interrogante puede ser el mismo que yo misma fabriqué, atroz, devastador, impermisible, estricto con lo que se debe y debería más no habrá sentencia favorable para mi propia critica mientras sienta mi creación.
Siempre creí que venía del exterior, se impregnaba en mis latidos, se alimentaba de lo hiriente, se posaba en mi cerebro y me causaba dolor en mí.

¿Quién dijo eso?
Soy yo quien dice que debo sentir pena, quien debe ser castigada por algo que no hizo, la que debería cambiar todo de mi o algo en concreto, soy yo quien acepta este negro, ahora negativo, transformado en algo desgarrador. ¿Es acaso eso cierto?

Las rendijas del amanecer me mostraron un mañana de arrebol inaudito, para espectadores mudos. Hacía falta la visión para poder comprender. Entonces, comencé a creer que había cosas buenas en algún lugar, sé que fuera de mi hay algo que tiñe la negrura del interior en diferentes tonos cual más vistoso mejor para el sentimiento.

Mi cobijo prefirió sumirse a los detalles pequeños: una flor, un árbol, una mariposa… la naturaleza me estaba hablando y en esa conversación enmudecida, encontraba paz, calma, pureza…  no me hacía preguntas, simplemente buscaba esa excitación que me explotaba en forma de júbilo. No tenía escapatoria, había buenos sentimientos que afloraban ahora en mi interior y por consecuente comencé a buscar cosas que me causaran ese estado de éxtasis producido por mi entorno.

Esa persona especial era más que esa palabra tan nombrada en París. Ese artículo me llevó a reflexionar, hábitos nuevos por el placer de hacer algo diferente mostraban cambios, no me preguntaba, simplemente lo hacía. ¿Quién dijo que “no podía aquello” después de un año?  Tenía el recorrido marcado en mi vida y en mi día a día que emanaba otro vibrar y no solo ello era motivo de dichas vibraciones sensitivas, había logrado cambiarme mediante una terapia regresiva reconstructiva, elaborada por mí misma. A lo mejor, era mi propia psicóloga.  


Somos quien mejor nos conocemos y, sin embargo, lo negamos mediante el desgarrador acuse hacia nosotros mismos o hacia los demás, dando vueltas sobre nosotros mismos, concentrándonos en lo superfluo, ya que en realidad o quizás, aquello que nos achacamos como “mártir” por la creencia de algo exterior o interior, (creado por las creencias de los demás o por nosotros mismos) no nos representa en absoluto. O al menos, esa es la creencia que tengo en este momento porque como en la evolución de este texto todos cambiamos constantemente. En la elección están las ramificaciones y las posibilidades son infinitas.


©El Rincón de Keren

jueves, 2 de noviembre de 2017

Un agua muy letal...


¡HOLA, mis seguidores lectores habituales y nuevos lectores!


Imagen extraída Google

¿Qué és el agua sino un líquido transparente?

Con ella nos hidratamos, llueve por nuestros torrentes y nos purificamos aunque cuenta, no nos damos. Con ella vimos innumerables acciones que no se deberían de hacer:

Mojar a los Gremlins por la noche y además beber agua antes de ir a dormir. La mezcla segura y perfecta para una noche de terror, aseguraba una noche en vela con algo que no es más que un líquido, poderoso líquido.

Si vas a la playa, nunca te darás la vuelta, pues en el horizonte, detrás de ti, habría un Tiburón pero no uno pequeñito, curiosamente era mega grande, algo descomunal. Nunca chapotear y hacer movimientos en el agua para mantenerse a flote fue tan escalofriante. Seguro que si no fuera agua, no habría de qué asustarse.

Lo momentos de família nunca los olvidas pero todo cambia si descubres otra raza más inquietante que la tuya, Los V. Ese ratón engullido jamás volvería a ver la luz del sol, ni aire fresco. ¿Se mojaba Janet con agua y su cara se despellejaba? no recuerdo muy bien aquello, pero casi se podría decir que el agua podía ser como el oro viendo aquellas escenas de despellejamiento. ¿Es el agua un arma letal?

El caso es que durante mucho tiempo el agua está en nuestras vidas, para bien o para mal. Sin duda es el horror de las camas, pero esta vez me refiero a las películas y series. Quizás la peor combinación pero sin ella no habríamos dado con lo curioso de este brebaje, tan poco valorado.

Agua: mezcla de dos Átomos, oxigeno e hidrógeno (H2O)

Advertencia: Puede ser demasiado beneficiosa para el cine pero más para el cuerpo humano. Excepto por la noche en edades comprendida entre los 5 y 10 años. Haga buen uso.

©El Rincón de Keren



viernes, 27 de octubre de 2017

La Esperanza


¡HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!


Bienvenidos a los nuevos lectores,
Espero que disfrutéis todos.
©ELRINCONDEKEREN


La culpa es de la esperanza, tan poco consciente, tan llena de oportunidades, incansable y tan dada a la magia, a las posibilidades posibles, aunque ello parezca irreal, inalcanzable, demasiado bueno para ser verdad. 

Ella escucha el desanimo en e intenta calmar las ansias dándole al botón de la ilusión, imaginando, soñando, volviendo a creer, dejando paso a un nuevo sentimiento. Se apodera de las ganas y nada puede sepultarla mientras está en lo alto y es que es una de esas sensaciones que cuanto más la sientes más recorre todos tus sentidos, toma forma y derrocha adrenalina. 

Para ella no hay nada incapaz de hacerse, realizarse, de poder ser... Y se sucede en los pensamientos durante días, semanas, meses pero eso forma parte de su magia porque, si un día fuiste pesimista ella te da una razón por la que aprovechar la oportunidad y es cuando comprendes que no existen las únicas oportunidades, que apareció en más momentos de los que pudieras contar y te levantaste por algo personal, por algo cotidiano o por elección. 

Últimamente, se posa en aquellos que reciben una negativa y en vez de aceptarla toman la dicha de que puede ser algo mejor, puede cambiar, puede mejorar, se podrá hacer mejor o peor pero no existe el desistir. Toma las malas noticias por algo que en realidad puede jugar a su favor, por que se entera de todo lo que en realidad queremos y anhelamos a escondidas, a veces, sin haberlo presenciado nosotros mismos.

Entonces, la montaña es cuesta abajo y no cuesta arriba, y conoces lo bueno, otra vez, en lo importante, de lo que hay en cada uno de nosotros. ¿Quién diría que hay tanta energía contenida en un cuerpo, cualquier cuerpo? Sí, y siempre vuelve.



©El Rincón de Keren


Google imagen extraída










miércoles, 25 de octubre de 2017

Anhelo

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©ElRincondeKeren




Seduces mis sentidos
Anhelo la brizna veraniega
Caminantes de un amanecer
Sin miedo a perder
Cegados de amor
Llenos de propósitos
Mi anhelo fue el adiós
Una mirada cálida
Cuerpo a cuerpo
Nuestras manos enlazadas
¿Quién diría que aquello era el final?
Promesas en una botella
Jubilo en las pupilas
Respiración entre cortada
Rueda una lagrima arreplegada con el mismo mar
Quizás nunca se diera cuenta del torbellino de sensaciones en mi
Quizás nunca encontrara tan único y similar
El anhelo de tus manos imitando las olas del mar
Por los rizos de mis cabellos
Sonrisas,
Miradas encerradas en castillos de arena
Conversaciones sin terminar
Quisiera volver a intentar
El invierno de nuestras almas
Mientras con nuestro amor como armadura
Nos resguarda de lluvia y trueno
De frio y temblor
Estremeceré de un cálido abrazo
Tan sensitivo como lo fue
Como lo es
Esto no es un adiós

Esto es un hasta luego mi amor.


©El Rincón de Keren

jueves, 19 de octubre de 2017

"Cosas de mujeres"

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Stockholm, imagen Extraída de Google



Carecía de paciencia. El dichoso mensaje a la una de la madruga con la frase que rezaba como único mensaje de la noche y que resonaba bajo el umbral de la noche era un: “Tenemos que hablar de”.

¿Qué significaba aquello? Para la mayoría de personas aquello podría ser el fin de algo o tal vez le había pasado algo muy grave, tampoco había que ponerse en lo peor pero un escalofrío le recorría la espina dorsal haciendo encoger las manos y poner puños dentro de la chaqueta. El nerviosismo era tal que tuvo que encenderse un cigarrillo, aunque eso significara pasar frío en la mano derecha. A Marta no le gustaba que fumara, de hecho, llevaba tiempo sin fumar delante de ella, pero aquella noche si no se fumaba uno acabaría por volverse loco, aunque no le calmara en realidad esa desazón interna, aunque fuera el inicio de un sinfín de cigarrillos esperando en esa apartada calle a la mujer que había amado desde el momento en que la vio. Un fugaz recuerdo impregna la noche con la minifalda y la blusa con la que la conoció y la exhalación del humo le recuerda una vez más tantos sentimientos recorriendo por su cuerpo al besarla, aunque fumara y ella, aun con todo, aunque fuera lo que más detestara, le correspondiera con ese beso que culminaba la noche. ¿Qué era lo que tenía que decirle a Juan?

Comenzó a hacer memoria de todo lo que había ocurrido aquella semana: el lunes cenaron y por la noche se acostaron y hasta el miércoles no se volvieron a ver. El miércoles desayunaron juntos y Marta estaba algo dispersa, el jueves salieron todos a bailar, también se acostaron y recuerda a Marta algo rara. No se volvieron a ver ni hablar hasta esta madrugada con el mensaje que interrumpió su sueño. ¿Qué le pasaría a Marta? ¿Por qué estaba tan rara?:

-Ya está, fijo que se ha fijado en un guaperas de esos de las discotecas. O en ese tal Raúl, el modelo o en su ex, del que tanto estaba enamorada o por el italiano ese que siempre le guiña un ojo cuando vamos a comer allí… O… porque… soy un jilipollas. Sí, debe de ser eso.

Un mensaje llega al móvil desde el bolsillo del pantalón y pega un bote. Las manos le tiemblan, pero Juan logra darle a la conversación y lee: <<Ya estoy llegando. Tardo 5 minutos. >>

Su corazón se acelera, las manos le sudan, el móvil casi se le resbala y el cigarro se ha consumido. “No debe ser nada bueno” se dice una y otra vez, pero las palabras cada vez ganan más el terreno del no hasta que tratando de apaciguarse se dice: “No debe de ser nada. Cosas de mujeres. Sí, eso es, será una tontería”:

- ¡Hola Juan!

- ¡Ho-hola!

- ¿Qué te pasa en la voz? ¿Ya estas fumando otra vez?

-…Nn-Nada, ¿Qué era eso que me tenías que decir? -dice mientras intenta tragar saliva

-A ver juan… tú y yo nos conocemos de hace tiempo ¿verdad?

-Sí…

- …Y siempre salimos a todas partes juntos, y además nos acostamos ¿verdad?

-Ssi…

- ¿No notas que falta algo ahí?

Juan mira al cielo mientras el vaho de su exhalación se hace visible. Piensa un momento, pero no atisba a adivinar por dónde va la cosa:

-Perdóname, pero no sé a qué te refieres…

- ¡A ver Juan! - dice de un revuelo- ¿Tú no te has dado cuenta de que hay algo entre nosotros que nos es normal?

- esto….

Pero Marta no aguanta más y se lo suelta de sopetón:

-¿¡que si somos pareja de cama o algo más!?


©El Rincón de Keren


martes, 17 de octubre de 2017

Múltiples vidas en un mismo escenario

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©ELRINCÓNDEKEREN



Una ventana en la casa, no está ahí por ninguna casualidad. Ni por estética. No es para observar a los vecinos, pero hubo algo que si le hacía admirar el mundo desde el cristal que intermediaba el exterior del interior:

Se incorporó del sofá y directamente, alzando la mirada al horizonte la naturaleza mostraba el inicio de un día con la paletilla zambullida entre nubes y los rayos tímidos intentando ser reconocidos por aquel que se precie a ver con la mirada de un pintor. si reconocía los tonos magenta, algo menos intensos y suavizados, si reconocía el amarillo por doquier allá por ese cielo que pronto sería substituido por el azul templanza de un día ya habitual en su ciudad, ¿Sería un pintor? Sumergirse entre colores le indicaba que no era todo homogéneo. Sin duda la ventana intentaba comunicarle algo. ¿Qué sería? Debía ser el motivo por el que se abren las ventanas, no solo porque el frescor azota nuestro rostro que envuelve, y también, el lugar y airea la casa para que lo nuevo entre mientras los rayos toman posesión del habitáculo, de los muebles, el sillón y sus posesiones más preciadas, la luminosidad se hace presente mientras el remover de la cucharilla emite el primer sonido de la mañana. En ese instante casi de micro tiempo, pasa fugaz el primer pensamiento, pero la brizna ya le pertenece al ahondar en la respiración con la inspiración del nuevo ambiente antes cargado pero que poco a poco refrigera y devuelve el verdadero estar de su casa.

Ya hay la suficiente luz como para encender un cigarrillo mientras se toma su tiempo el ordenador para iniciarse con la exhalación y por consiguiente el humo formando hiladas entre la puerta de la terraza y el salón sin embargo en la ventana, un pajarillo se ha posado en la repisa retorciendo su pequeñita cabeza, picoteando allá dónde cree que debería de haber algo que llevarse a la boca y en ese momento piensa que no somos tan distintos de los animales al inicio de un amanecer solo con la excepción de que ellos pueden admirar la aurora todas las veces que se da.

El pajarillo emite un sonido con el que parece dar conversación a su perro, pero este lo más instintivo que haría sería ladrar. No obstante, esa mañana parece que es inquebrantable para los barrieros. Se desprende silencio en las calles. No es hasta pasadas las ocho y media que se oyen a los infantes hacer el particular camino hacia sus lugares de estudio; con la mochila en la espalda de las madres madrugadoras de aquellas que tienen hijos aún demasiado pequeños para cargar el objeto imprescindible. Se oye entonces, bajo la atenta mirada como espectador de la persiana corredera de los pocos comercios en la barriada, se oye algún nombre propio, pronto los más mayores con sus coches y motocicletas, con sus voces graves, con las voces de la vecina dando los buenos días…

Todos hemos amanecido en el mismo lugar, en el mismo sitio, desde diferentes distancias pero
¿Habrán presenciado el mismo espectáculo que él , esa misma mañana?

©ELRINCÓNDEKEREN